Cinta adhesiva negra. Ese fue el arma secreta de la FIFA para el Mundial 2026. La política llamada ‘estadios limpios’ obliga a ocultar cualquier marca que no haya pagado para ser patrocinadora oficial, así que los empleados del torneo fueron envase por envase en las zonas VIP y de prensa tapando el nombre de Heinz: kétchup, mayonesa, salsa barbacoa y relish, todos censurados con una tirita negra como si guardaran un secreto de Estado.

Heinz no tardó en responder. La marca publicó sus propios envases tapados sobre fondos de cancha de fútbol y escribió lo que nadie en la FIFA quería leer: ‘Puedes tapar el nombre, pero el sabor nos delata’. La publicación acumuló miles de interacciones en horas. Pero la historia no terminó ahí: Levi’s, cuyo estadio en Santa Clara fue rebautizado como ‘San Francisco Bay Area Stadium’ para el torneo, apareció en los comentarios con un simple ‘Vaya, ¿tú también?’. Heinz respondió: ‘Saldremos de esto juntos’. Gillette, con sus 60.000 asientos tapados con cinta azul en Foxborough, sumó su propia campaña usando inteligencia artificial para simular que era espuma de afeitar la que cubría su logo.

En resumen: la FIFA gastó cinta adhesiva para que nadie viera estas marcas durante el Mundial, y terminó regalándoles la campaña publicitaria más viral del torneo.

