
Arris Poulos tenía 27 años y había vuelto de la Segunda Guerra Mundial cuando le tocó enfrentar algo para lo que ningún ejército lo preparó.
El 22 de abril de 1946, en el Lutheran Hospital de Nueva York, su esposa Nora dio a luz a trillizos, los tres varones. En esa época no existían las ecografías en el control del embarazo, así que muchos padres se enteraban de que venían varios bebés recién en la sala de partos. Tres enfermeras y un médico sostenían a los recién nacidos mientras Arris, en la foto, se iba hacia atrás con la cabeza caída y los ojos cerrados, como si el mundo se le hubiera apagado de golpe.

Lo curioso es que nadie en la imagen parece preocupado. Todos sonríen. La razón es que el texto periodístico que acompañó a la foto cuando la distribuyó Associated Press aclaraba que se trataba de una simulación con un tono de humor: una pose para la cámara con toda la teatralidad de la época. Aunque con los años algunos archivos lo describieron erróneamente como un desmayo real, el registro original confirma que fue un montaje cómico.
La foto recorrió periódicos de Estados Unidos y del extranjero, y décadas después sigue haciendo reír a quien la ve.
