Britney Spears, de 44 años, se grabó bailando en lencería negra frente a un espejo de cuerpo entero. Nada nuevo para ella, acostumbrada a exhibir su cuerpo desde que era adolescente. Lo que sí sorprendió fue el texto que acompañó el video.


Ahí escribió que todavía hoy, años después de que terminara su tutela legal, siente que nadie entiende el daño real que le hicieron en el corazón y en el alma.
Contó que perdió la sensibilidad de su alma y que llegó a sentirse como un robot, una máquina programada para actuar.


Recordó también que de joven sufría ataques de asma y temblores cada vez que tenía que saludar a más de diez fans seguidos, cuando trabajaba junto a su asistente Felicia Culotta.
La tutela que controló cada aspecto de su vida, desde su dinero hasta sus decisiones médicas, duró 13 años bajo la supervisión de su padre Jamie Spears, entre 2008 y 2021.
Britney también mencionó que después de ser madre de Sean Preston y Jayden James, sentía vergüenza al volver a su antigua imagen escénica.

Hoy, ya divorciada de Sam Asghari, sigue soltera y rara vez muestra su cuerpo en público, salvo en momentos como este, donde el baile parece ser también una forma de recuperar lo que le quitaron.
