Y años después se arrepintió de lo que dijo.
Anthony Hopkins reconoció que hablar de su hija Abigail con tanta frialdad fue algo que lamentó y admitió que, pese a todo, el distanciamiento le había roto el corazón.
La relación entre ambos llevaba décadas siendo complicada. Hopkins se separó de la madre de Abigail cuando ella era muy pequeña y con los años el alcohol, la distancia y los desencuentros fueron debilitando cada vez más el vínculo.
En los 90 intentaron acercarse e incluso trabajaron juntos, pero la reconciliación no duró. Años después volvieron a quedar prácticamente sin contacto.
En 2018, cuando le preguntaron por ella, Hopkins respondió: “La gente se separa. Las familias se dividen. La gente toma decisiones. No me importa de una forma u otra”.
Con el tiempo cambió completamente el tono. En sus memorias reconoció que la situación le dolía, que entendía que Abigail pudiera no perdonarlo y que su puerta seguiría abierta para ella.
También contó que su esposa intentó invitarla a visitarlos y nunca obtuvo respuesta. Abigail, sin embargo, ha sostenido que ella también hizo intentos de acercamiento en distintos momentos.
Hopkins terminó arrepintiéndose de la dureza de sus palabras, pero hasta ahora eso no ha sido suficiente para reconstruir la relación con su única hija.
