Gisele no pudo salvar a su madre.
Murió bajando las escaleras de un edificio en el barrio Chiminango II, al nororiente de Cali, cuando la tierra tembló y todo se vino abajo. El cuerpo quedó atrapado entre las escaleras y el techo derrumbado, a la vista de cualquiera que pasara por ahí.
Lo que Gisele no imaginó fue lo que vendría después. En medio del caos, con su mamá todavía sin ser rescatada, empezó a notar algo que la quebró: gente acercándose no para ayudar, sino para sacar el celular y fotografiar el cadáver expuesto de su madre. Frente a cámara, entre lágrimas, hizo un llamado desesperado a las autoridades para que retiraran el cuerpo con dignidad, y a los curiosos, para que dejaran de convertir su tragedia en contenido para redes.
