Tres años de prisión. Eso es lo que podría enfrentar en Brasil quien humille, excluya o le niegue un empleo a una persona por su peso.

El Proyecto de Ley 2519/2026, que avanza en la Cámara de Diputados, busca convertir la gordofobia en delito, con multas y penas agravadas si la víctima es un niño o adolescente, si ocurre en escuelas o redes sociales, o si quien discrimina es un funcionario público. La propuesta también contempla campañas educativas para combatir el prejuicio corporal, aunque aclara que las orientaciones médicas y nutricionales, o las exigencias justificadas por seguridad, no entrarán en esta categoría.

El texto todavía debe pasar por la Cámara, el Senado y la firma presidencial antes de convertirse en ley. Mientras tanto, ya empezó otra discusión: ¿dónde termina la protección legal y dónde empieza el límite a la libertad de opinión?

