La isla artificial que salvó judíos en la Segunda Guerra Mundial, ahora busca nuevo dueño por 11 millones de dólares

Por Aracely Molina
30 June, 2026

En el estrecho de Öresund, a unos 9 kilómetros del puerto de Copenhague, existe una isla que no estaba en ningún mapa antes de 1910. Dinamarca la construyó desde cero, con aproximadamente 2 millones de toneladas de roca, hormigón y arena, para albergar 550 soldados y proteger la capital con artillería pesada. El problema —o la ironía— es que Dinamarca se mantuvo neutral durante la Primera Guerra Mundial, así que Flakfortet nunca llegó a disparar un solo tiro.

Lo que vino después convirtió la fortaleza en algo más interesante que cualquier batalla. Durante la Segunda Guerra Mundial, sus túneles y accesos sirvieron como punto de escape para judíos daneses que huían hacia Suecia. En 1968 el ejército la abandonó. Y en 2001, una empresa sueca la adquirió por el equivalente a unos 400.000 dólares. Hoy, tras décadas de transformación, Flakfortet tiene restaurante, alojamiento, salas de conferencias, puerto deportivo, helipuerto y su propia planta desalinizadora. Recibe hasta 50.000 visitantes por temporada.

Ahora sale al mercado por 11,8 millones de dólares. Pero quien la compre no podrá cerrarla al mundo: la ley danesa obliga al nuevo propietario a mantenerla abierta al público, y cualquier reforma requiere autorización del organismo de patrimonio cultural del país. Ya intentó venderse en 2015 sin encontrar comprador. La pregunta que queda abierta es qué tipo de dueño acepta pagar once millones por algo que, técnicamente, seguirá siendo de todos.

Puede interesarte