En la era digital, las fronteras entre lo ancestral y lo moderno parecen borrarse por completo.
El ejemplo más reciente e impactante es el de Raquel Freita (@raquel_freita), una joven perteneciente a la etnia indígena Tikuna, un pueblo originario asentado en la profunda selva amazónica, quien se ha convertido en un auténtico fenómeno global


Sus videos, grabados en entornos completamente naturales, han deslumbrado a millones, pero también han encendido un debate feroz que no para de crecer.
Raquel comparte clips donde se le ve luciendo las tradicionales pinturas corporales rojas y negras características de su pueblo, junto con accesorios de plumas y collares artesanales. Combinando sus raíces con una estética moderna, trajes de baño y poses dignas de una modelo de pasarela internacional.


Del otro lado de la moneda, unos pocos usuarios acusan a la joven de “mercantilizar” o “hipersexualizar” las sagradas costumbres de la etnia Tikuna solo para ganar seguidores.
¿Crees que es una hermosa forma de orgullo cultural o que cruza la línea del respeto a sus tradiciones?
