7 millones de euros al año. Eso pagaba DAZN por transmitir la liga femenina española, hasta que decidió que ya no valía la pena. 📉

Después vino la subasta, y lo que encontraron fue silencio: nadie ofreció más de 5 millones. Luego bajó a 2. Y ahora, a solo dos semanas de que arranque la temporada, ninguna televisión ha levantado la mano. Ni una.

El fútbol femenino quiso copiar el modelo de negocio del masculino, pero la realidad económica le pasó la cuenta: sin audiencia sólida, sin publicidad fuerte, los números no cierran. Y las que pagan el precio son las jugadoras, que podrían empezar el campeonato sin una sola cámara transmitiendo sus partidos. 😔
