Oyuki Ramírez Burciaga, magistrada de 45 años en Zacatecas, México, corría protegiendo su hijo de tres años mientras un enjambre de abejas cubría su torso y sus brazos. La madre lo envolvió con su propio suéter, abrazándolo fuertemente y metiéndolo a un vehículo para resguardarlo de un ataque masivo de abejas. El ataque ocurrió en un evento deportivo en Guadalupe, Zacatecas. Bomberos lograron resguardarla y poner a salvo al niño, que fue entregado a sus familiares.

Lo que siguió fue una batalla de nueve días en el Hospital General de Zacatecas. Las picaduras provocaron un choque anafiláctico. Su sistema inmunológico liberó una cascada de químicos que atacó su corazón, sus pulmones y su presión arterial hasta que tuvo que ser intubada. En total, once personas resultaron lesionadas ese día, incluido personal de emergencias.

Ramírez había ganado las elecciones judiciales de 2025 tras más de dos décadas dentro del Poder Judicial. Murió, sin haber soltado nunca la idea de llegar hasta su hijo.

