Patrick Kluivert pateó un penal contra Italia en la Eurocopa 2000. La pelota se fue al palo izquierdo. Erró.

26 años después, el 29 de junio, su hijo Justin Kluivert enfrentó a Marruecos en el Mundial. Mismo escenario de presión, mismo destino: el balón volvió a estrellarse contra el palo izquierdo.

Ni el propio Justin podía saber que estaba repitiendo, casi al detalle, el error de su padre tantos años atrás. El fútbol a veces escribe estas coincidencias que ni el mejor guionista imaginaría, y esta quedará grabada en la historia de la familia Kluivert para siempre. ⚽️👨👦

