Treva Harris, de 50 años, se hizo famosa en Filadelfia por convertir un terreno baldío en un castillo digno de Cenicienta para despedir a su hija antes del baile de graduación. Gastó 27.000 dólares en la fantasía y el video se volvió viral como símbolo de amor materno.

Detrás de esa escena había otra historia. Según los fiscales federales, Harris declaró primero que su negocio de cuidado infantil tenía solo 3 empleados, pero dos meses después presentó una solicitud de ayuda PPP asegurando que tenía 27 trabajadores y una nómina anual de más de 2,5 millones de dólares, respaldada con documentos falsos del IRS.

Con esa mentira recibió 535.000 dólares que, dicen los investigadores, usó en compras personales de lujo, retiros de efectivo y cheques a nombre del negocio de su novio. Ahora deberá cumplir 12 meses y un día de prisión federal, devolver cada dólar defraudado y pagar una multa de 7.500 dólares.
