Florence Colgate tenía 18 años cuando se plantó frente a las cámaras sin una gota de maquillaje.


Corría 2012 y el concurso “Lorraine Naked”, de Lorraine Cosmetics y el programa Lorraine de ITV, buscaba el rostro más natural y simétrico de Gran Bretaña. Nada de cirugías, nada de Photoshop.

Se presentaron unas 8.000 aspirantes. Ella, estudiante de Deal, en Kent, que los sábados atendía un puesto de fish and chips, se llevó el título.


Lo que llamó la atención fueron los números. La distancia entre sus pupilas equivale al 44% del ancho de su cara, cuando el ideal científico citado es del 46%. Y la distancia entre ojos y boca es el 32,8% de la medida vertical del rostro, rozando ese tercio perfecto que se considera la proporción ideal. Su cara casi calzaba con la teoría.

El premio fue un contrato con una agencia de modelos de Londres. Según medios británicos, los expertos destacaron que, más allá de sus rasgos clásicos, la clave fue la simetría.
