
Empezó como un gesto rápido frente al espejo: tijeras, un par de tijeretazos, y listo.
En TikTok se volvió tendencia entre hombres jóvenes que se recortan o afeitan las pestañas creyendo que así logran un aire más discreto, más “masculino”. Un video que expuso la práctica llegó a 19.8 millones de vistas. Pero detrás del gesto hay algo que casi nadie se detiene a pensar: las pestañas no son solo estética, son una barrera biológica. Bloquean polvo, sudor y luz intensa, activan el reflejo de parpadeo y ayudan a distribuir el meibum, la sustancia que evita que el ojo se reseque.
El cirujano Gary Linkov lo advirtió sin rodeos: cortarlas deja los ojos expuestos a orzuelos, conjuntivitis e inflamación de la córnea. Y cuando el vello vuelve a crecer, las puntas cortas y rígidas pueden rozar directamente el globo ocular. Todo por un look que, según los expertos, ni siquiera cambia demasiado la apariencia.
