A los 9 años, David Aguilar, conocido como “Hand Solo”, encontró una forma de responder al bullying que sufría por haber nacido sin desarrollar completamente su brazo derecho. Construyó una prótesis con piezas de Lego. Lo que comenzó como una manera de enfrentar a sus acosadores terminó convirtiéndose en una pasión que cambiaría su vida.

Con los años, perfeccionó sus diseños, consiguió un Récord Guinness y colaboró con la NASA. Pero uno de sus mayores orgullos llegó al ayudar a Beknur, un niño de Kazajistán nacido sin brazos, para quien diseñó una prótesis adaptada que le permitió jugar a la pelota y ganar independencia.

Hoy, mientras termina sus estudios de Bioingeniería, comparte gratuitamente sus diseños para que otras personas puedan replicarlos. Su objetivo es demostrar que la discapacidad no debería limitar las oportunidades de nadie y que acceder a una prótesis no tendría que ser un lujo.
De las piezas de Lego a cambiar vidas. David convirtió el bullying en una oportunidad para ayudar a otros. 🦾❤️

