La calidad del aire en Nueva York encendió las alarmas antes de la final del Mundial 2026. Según AS, el índice llegó a 185 y luego bajó a 170, niveles considerados peligrosos para la salud y muy por encima de un día normal en la ciudad.

El problema estaría relacionado con la humareda provocada por incendios forestales en Canadá. Las autoridades recomendaron precaución, especialmente para personas sensibles, y el uso de mascarilla al salir a la calle. La situación preocupa porque el partido decisivo entre Argentina y España se jugará en la zona de Nueva Jersey.

La lluvia anunciada para el sábado aparece como una posible ayuda, aunque no elimina por completo el problema. Por ahora, el foco está en los entrenamientos al aire libre y en cómo evolucionará el ambiente antes de una final que concentrará atención mundial.

