La piedra estaba ahí desde hace quién sabe cuánto tiempo.
Pero fue un gato el que le dio sentido. Alguien tomó la fotografía justo cuando el animal se acomodó dentro de una hendidura en la formación rocosa, y el encaje fue tan preciso que parece diseñado a propósito: el cuerpo del gato calza en el espacio como si la piedra hubiera esperado años solo para eso.

La imagen circula en redes sociales y ha generado cientos de comentarios de usuarios que no se ponen de acuerdo en una explicación. Algunos hablan de pura casualidad geológica, otros bromean con que el gato “reclamó su trono”. Lo cierto es que ni la ciencia ni el sentido común logran quitarle la magia a una coincidencia tan exacta.
