Daniel Martínez vende dulces en las calles de San Cristóbal, Ecatepec. Vive con artrogriposis múltiple, una condición que le impide mover los brazos y las piernas.
Nadie lo empuja a él más que Keily, una perrita que él mismo entrenó desde que era una cachorra de apenas dos meses.
No es casualidad ni un truco de video. Keily aprendió sola, guiada por Daniel, a detenerse en los semáforos, a esperar cuando pasan autos y a avanzar solo cuando la calle está despejada.
Cada empujón de su hocico contra la silla de ruedas es una decisión, no un reflejo.
La escena se grabó por primera vez en 2022 y desde entonces no ha dejado de circular, porque cada vez que alguien la ve por primera vez siente lo mismo: que ahí hay una lealtad que no se enseña con premios, sino con años de cuidado mutuo.
Tú puedes seguir su historia en la cuenta @danielykeily, donde Daniel comparte el día a día junto a Keily.
