Cristina Popescu, una mujer de 31 años que casi pierde la vida tras desarrollar siete coágulos de sangre que viajaron desde su pierna hasta sus pulmones.

Todo comenzó en febrero de 2026 durante una visita familiar en Rumania. Popescu presentaba un dolor constante en el talón, los médicos pensaron que era fascitis plantar, pero días después Cristina colapsó con un dolor brutal en el pecho. Ahí descubrieron una embolia pulmonar potencialmente mortal.


Las pruebas revelaron que la combinación entre una condición genética y la píldora anticonceptiva que tomaba desde 2025 habría contribuido al problema. Ahora apenas puede caminar, depende de su familia para tareas básicas y no tiene ingresos desde que perdió su trabajo como barista. “Me siento como un bebé atrapado en un cuerpo adulto”, confesó. Un tratamiento que debía ayudarla terminó cambiándole la vida


