Botellas, vasos, envases y restos de comida quedaron esparcidos por la plaza del Pilar, en Zaragoza, después de que miles de personas celebraran la victoria de España en la final del Mundial.
Las imágenes, difundidas por El Español de Aragón, muestran cómo quedó el lugar tras una jornada que reunió a más de 32.000 aficionados. Entre las reacciones destacó un comentario contundente: “Se han dejado hasta las neuronas”.

La celebración terminó, pero la enorme cantidad de residuos abandonados abrió nuevamente el debate sobre el comportamiento de algunos asistentes en las fiestas multitudinarias.
