Marruecos hizo historia. Eliminó a Países Bajos en penales en los dieciseisavos del Mundial 2026. Miles de aficionados salieron a las calles de La Haya, Ámsterdam, Róterdam y Utrecht a celebrar esa hazaña.

Pero la fiesta no terminó en abrazos. En el distrito de Schilderswijk, La Haya, la policía antidisturbios respondió con cañones de agua, perros y cargas de porras.

Los videos que circulan muestran a agentes derribando a jóvenes y golpeándolos en las piernas antes de esposarlos en el suelo. Hubo aproximadamente una decena de detenidos.
También hubo fuegos artificiales y piedras lanzadas contra los agentes. Pero las imágenes de la fuerza policial ya encendieron la discusión política en Países Bajos, donde varios diputados exigen medidas más estrictas.
¿Dónde termina el control del orden y empieza el abuso?
