La princesa Diana manejaba frecuentemente hasta un acantilado, pero el amor por sus hijos “le impidió ir más lejos”

Por Krishna Medina
22 September, 2026

Diana manejaba sola hasta Beachy Head. Se estacionaba frente al acantilado, uno de los más altos y peligrosos de Inglaterra, y se quedaba mirando el mar.

Eso es lo que acaba de contar su hermano, Charles Spencer, en “El canto del Cisne. Diana, mi hermana”, publicado el 22 de septiembre de 2026. Según su relato, la princesa atravesaba pensamientos suicidas cuando conducía hasta ahí, pero solo una cosa que la hacía dar la vuelta.

Antes de esas tardes en el acantilado, Diana sufrió un duro golpe. Poco antes de casarse con el entonces príncipe Carlos, la princesa descubrió una pulsera que él había mandado hacer para Camila Parker Bowles, con las letras “F&G”, iniciales de sus apodos “Fred” y “Gladys”. Según Spencer, Diana llegó a decirle a su padre que Carlos no la amaba y quiso echarse atrás. Su padre le respondió que ya era imposible. Ella debía seguir adelante.

Después vino la infidelidad, el divorcio en 1996, la persecución constante de las cámaras y la soledad dentro de una familia que no la protegía. Spencer escribe que fue en esos terribles momentos cuando su hermana se acercó al acantilado, pero lo único que la detenía era pensar en William y Harry.
Ellos dos eran su todo. No la salvaron por arte de magia, no le quitaron el dolor, pero le dieron una razón para volver a subir al auto y manejar de regreso a casa.

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El Palacio de Buckingham respondió a través de un vocero de Carlos III: el dolor por la pérdida de un hermano puede “nublar la razón, afectar el juicio y teñir los recuerdos”, incluso años después.

Diana murió el 31 de agosto de 1997, en París, a los 36 años. William tenía 15. Harry, 12. Meses antes había estado a punto de rendirse frente a ese mismo mar. Aquel día de agosto, fueron ellos quienes caminaron detrás de su ataúd.

Reuters

Si tú o alguien que conoces atraviesa pensamientos suicidas, buscar ayuda es un acto de valentía: en muchos países existen líneas de escucha gratuitas y confidenciales las 24 horas. No estás solo.

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