Nicholas Fortinberry no esperó a que terminara la investigación.

Apenas las autoridades de Indiana comenzaron a señalar a su esposa Brittany, de 31 años, como responsable de abusar sexualmente de varios estudiantes de secundaria, él presentó la demanda de divorcio. Marcó el 21 de febrero de 2025 como la fecha de separación, pidió la custodia temporal del hijo de ambos y la posesión de la casa familiar. Se habían casado apenas cuatro años antes, en noviembre de 2020.

Los investigadores sostienen que Brittany suministró alcohol y hongos alucinógenos a algunos menores antes de tener contacto sexual con ellos, y que en uno de los episodios varios estudiantes usaron máscaras inspiradas en la franquicia ‘Scream’ durante un presunto encuentro grupal. La casa de la familia terminó rematada por orden judicial meses después.

Ahora, según documentos obtenidos por TMZ, el divorcio quedó formalizado. El matrimonio se cerró en papeles mientras el proceso penal contra ella, con esos detalles que ya nadie olvida, sigue sin resolución.

