Travis Pastrana ha roto casi todo lo que un cuerpo puede romper. Motocross, rally, NASCAR, lanchas a toda velocidad: durante más de veinte años este estadounidense ha convertido el riesgo extremo en su forma de vida, y algunas fuentes hablan de más de treinta cirugías a lo largo de su carrera.

Por eso, cuando empezó a circular en TikTok, Instagram y X una imagen de un esqueleto cubierto de placas, tornillos y clavos metálicos bajo su nombre, nadie dudó en compartirla. Parecía el resumen perfecto de una vida al límite: la radiografía definitiva de un cuerpo reconstruido pieza por pieza.

Pero cuentas especializadas en radiología, como RayosPedia, revisaron la imagen y llegaron a otra conclusión: no es una placa médica única de Pastrana, sino un montaje armado con fragmentos de distintas radiografías reales, unidos digitalmente para crear ese esqueleto imposible. La historia de sus lesiones es real. Esa foto en particular, no.

