Frances Lopez, de 33 años, vivía en Oildale, California, cuando el 11 de julio de 2026 fue rociada con gasolina y prendida fuego en un campamento de personas sin hogar, según su propio relato.

Logró apagar las llamas rodando por el suelo y pedir ayuda, pero sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente el 32 % de su cuerpo, incluyendo el rostro, brazos, piernas y espalda. Fue trasladada en helicóptero a un centro de quemados en Fresno, donde permaneció casi dos meses y se sometió a cuatro cirugías.

Regresó a casa en septiembre, pero todavía necesitaba curaciones diarias. El 2 de octubre, su esposo la encontró inconsciente en el dormitorio y llamó al 911; los servicios de emergencia no pudieron salvarla. Frances dejó dos hijas.

La causa de su muerte aún no ha sido determinada por el forense y, hasta ahora, no se han anunciado arrestos por el ataque. Su familia, sin embargo, sigue buscando respuestas y su abuela Claudia hizo un desesperado llamado: “Por favor, ayúdennos a encontrarlos. La mataron”.
