Un día después de golear 4-1 a Paraguay en el Mundial, el plantel de Estados Unidos no tuvo día libre para descansar la mente. Tuvo algo mejor: tres cachorros de nueve semanas correteando por el centro de entrenamiento de Irvine, California.

Se llaman Bud, Dew Drop y Bloom, son mestizos de terrier y llegaron de la mano de Wags and Walks, una ONG que rescata animales de refugios. Christian Pulisic, Matt Freese, Chris Richards y Giovanni Reyna se sentaron en el pasto a jugar con ellos como si la presión de un Mundial no existiera. Todo organizado por Purina, socio oficial de mascotas de la federación, con el visto bueno de Mauricio Pochettino.

Bud y Dew Drop ya tienen familia. Bloom, la más pequeña, todavía espera que alguien la adopte. Y si el equipo sigue avanzando en el torneo, ya hay conversaciones para repetir la terapia canina antes de cada cruce eliminatorio.
