Hayden Panettiere sonreía en blanco y negro, guiñando un ojo, abrazada a su amigo el fotógrafo Randall Slavin. Esa fue la última imagen que compartió en Instagram, semanas antes de morir el domingo 16 de agosto de 2026 a los 36 años en Greenville, Carolina del Sur.

La frase que acompañaba la foto era simple: “buenos momentos y buenos amigos”. Nadie podía leer ahí una despedida. La policía respondió a un llamado al 911 por una mujer inconsciente y la declaró muerta en el lugar. Su padre, Skip Panettiere, confirmó la noticia y pidió privacidad para la familia, sin entregar detalles sobre la causa de muerte, que hasta ahora sigue sin esclarecerse.

Hayden dejaba atrás a una hija de 12 años y una historia familiar marcada por el dolor: en 2023 había perdido a su hermano menor, Jansen, a los 28 años por una cardiopatía. Apenas en mayo había publicado unas memorias donde hablaba abiertamente de adicción, depresión posparto y trauma. Esa última foto, tan liviana, hoy se lee distinto.
