Fue un segundo, nada más.

Lali Espósito estaba sobre el escenario del Teatro Ópera en 2014, presentando A Bailar, su debut como solista. Llevaba un vestuario claro, cantaba con total concentración frente al micrófono y todo parecía una noche de show normal. Nadie en la sala notó nada extraño mientras ocurría.

Pero una cámara capturó el instante exacto en que la iluminación jugó una mala pasada: la sombra del micrófono cayó justo sobre su escote y dibujó una silueta que se prestaba a una lectura muy distinta. La seriedad en el rostro de Lali, ajena por completo a lo que pasaba, terminó de darle gracia a la imagen. La foto se disparó en Twitter y de ahí saltó a los medios argentinos, convertida en uno de esos memes que nacen del puro azar.

Lali ya era conocida por su carrera como actriz y por su paso en Teen Angels, así que la foto no la hizo famosa. Solo le regaló una anécdota involuntaria justo cuando empezaba a construirse como cantante solista.

