Durante años, @siberianpear hizo lo que creía que debía hacer: esconder sus canas.
Nació con el cabello oscuro, pero las mujeres de la familia de su madre encanecían temprano y todas se teñían. Ella empezó a cubrirse cuando todavía estaba en la secundaria. La presión llegó a tal punto que una vez terminó llorando de agotamiento y le reclamó a su madre: “¿Por qué me diste estos genes?”. Después de la universidad dejó de pelear con ellas, pero probó rojo, negro, borgoña y rubio, y siempre volvía a su tono natural.


Todo cambió en 2020, durante el confinamiento. Vio a una mujer con el cabello largo y plateado y algo hizo clic: por primera vez pensó que las canas podían ser hermosas. En noviembre se cortó los últimos mechones teñidos. Estaba feliz, pero también se sintió expuesta y temía lo que dirían al verla con el cabello completamente plateado.
Hoy su melena es parte de su identidad. Recibe elogios, aunque también críticas por lucir canas siendo joven. Dice que este proceso le regaló una comunidad de mujeres que eligieron aceptarse en lugar de esconder una parte natural de su apariencia. ¿Y tú, las teñirías o las dejarías crecer? 🤍
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