Wafae Atid tiene 28 años y su historia comenzó a dar la vuelta al mundo después de que el pasado 30 de julio se lanzara al mar para cruzar a nado desde Marruecos hasta Ceuta. No fue una decisión improvisada, según ha contado: asegura que quería dejar atrás un país donde sentía que su familia y las normas sociales limitaban demasiado su vida.
“Las mujeres estamos por debajo de los hombres”, afirmó. También dijo que sus padres habían interrumpido sus estudios y que no querían que viajara ni que pudiera decidir libremente cómo vestir.

Wafae cuenta que dejó de creer en el islam y rechazaba el hiyab que su familia quería que usara. “No quiero cubrirme como pide mi familia”, explicó. Según su relato, en Marruecos sentía que sus opciones eran cada vez más reducidas: “Acaban con tus sueños, no te dejan ir a la escuela. Intentan impedir que viajes, quieren que te quedes en casa”.
Su plan, ahora, es quedarse en Europa, llegar a Barcelona, trabajar y comenzar una nueva vida.
Pero entonces apareció otra parte de su historia: sus propias redes sociales. En fotografías y videos publicados antes de llegar a Ceuta, Wafae aparece viajando por lugares como Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Turquía. También hay registros de sus estudios y de trabajos que realizó fuera de Marruecos, incluyendo empleos en hostelería. Esas imágenes comenzaron a generar preguntas sobre su pasado y sobre las circunstancias que finalmente la llevaron a cruzar el mar.
Ella no niega que haya tenido experiencias positivas antes de marcharse. De hecho, cuando fue cuestionada por las imágenes, respondió: “He vivido bien. Trabajaba y estaba lejos de mis padres”.

También criticó la forma en que algunos medios han contado su historia: “La prensa corta muchas veces lo que se dice y no lo ponen todo”. Para Wafae, las fotografías de sus viajes no explican por sí solas las razones por las que decidió abandonar Marruecos.

Mientras permanece en Ceuta, además, ha contado que algunas mujeres que se encuentran en los alrededores del CETI viven situaciones de acoso y miedo.

“Muchos hombres intentan acosar a las chicas todas las noches, a veces incluso cuando van al baño, las siguen”, relató a Reuters. Según su testimonio, los hombres involucrados serían de distintas nacionalidades.

Así, la historia de Wafae terminó siendo mucho más compleja que la imagen de una joven que simplemente cruzó el mar buscando una oportunidad. Está su relato sobre una familia que, según ella, limitaba su libertad; están sus viajes, estudios y trabajos anteriores; están las fotografías que ella misma publicó y, sobre todo, está su decisión de arriesgarse a cruzar a nado para llegar a España.

Ahora, su historia genera debate precisamente por todas esas piezas que todavía intentan encajar.
