Un estudio de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, que analizó más de 309.000 casos de paro cardíaco fuera de hospitales, encontró que las mujeres tienen un 14% menos de probabilidades de recibir RCP en público que los hombres.

Entre las razones señaladas por investigadores y encuestas aparecen el miedo a tocar sus pechos, la preocupación por causar daño o incluso el temor a ser acusado de conducta inapropiada.

Los expertos advierten que esta duda puede costar vidas, ya que la intervención rápida de un testigo puede duplicar o triplicar las probabilidades de supervivencia.
