Iker Casillas volvió a recordar en 2020 uno de los episodios más difíciles de su vida: el infarto que sufrió el 1 de mayo de 2019 mientras entrenaba con el Porto.
El ex guardameta español explicó cómo vivió aquellos primeros momentos y reconoció que inicialmente no comprendía la gravedad de lo que estaba ocurriendo.

“Pensaba que era algo alérgico o una bajada de tensión. Cuando me tuve que tirar al suelo, ya pensé que me pasaba algo”, relató.
Durante su recuperación, Casillas también confesó que atravesó momentos de miedo e incertidumbre. “Después del ataque al corazón, estuve triste durante aproximadamente un mes. Tenía miedo de caminar, dormir y hacer algún esfuerzo físico. Era imposible”, explicó.

Sobre su estado y la posibilidad de volver a la actividad deportiva, señaló: “Ahora no. También tengo mucha medicación que me hace sentir bien. Creo que solo los médicos pueden decir lo que puedo hacer o no”.
El episodio terminó marcando un antes y un después en su carrera. Cuando se le preguntó por la posibilidad de regresar al fútbol, Casillas fue prudente y reconoció las dificultades que tenía por delante: “Creo que va a ser difícil que vuelva a jugar”.
Casillas finalmente se retiró el 5 de agosto de 2020, como uno de los mejores porteros en la historia del fútbol y el más grande en la historia de España.
