
Cada vez que caminas por una plaza y las palomas salen volando, hay algo extraño sucediendo frente a tus ojos — aunque probablemente nunca lo notaste. Un estudio publicado en la revista People and Nature revela que las aves urbanas permiten que los hombres se acerquen, en promedio, un metro más antes de emprender la huida. Un metro entero de diferencia. Y nadie sabe por qué.
El experimento fue diseñado con mucho cuidado para evitar errores: participaron 4 hombres y 4 mujeres, todos ornitólogos expertos, con ropa y estatura similares. Se recopilaron 2.701 observaciones sobre 37 especies — palomas, urracas, mirlos, cuervos, estorninos, pinzones — en cinco países: España, Alemania, Francia, Polonia y República Checa. Las investigadoras incluso evitaron recolectar datos durante su período menstrual para eliminar cualquier posible sesgo olfativo. El resultado fue siempre el mismo.
La ecóloga Yanina Benedetti, de la Universidad Checa de Ciencias de la Vida de Praga y coautora del estudio, confirmó el patrón. Pero ni ella ni sus colegas tienen una explicación clara. ¿Las aves asocian a las mujeres con algo amenazante? ¿Detectan diferencias hormonales, de movimiento, de sonido? Por ahora, la ciencia solo puede decir que el fenómeno existe. La próxima vez que vayas a una plaza, observa. Quizás tú también lo notes. 🕊️
