Durante años se burlaron de su rostro. Hoy Josy Novaes muestra con orgullo la vida que construyó pese a quienes alguna vez intentaron hacerla sentir menos.
Josy tenía apenas dos años y diez meses cuando una olla a presión con comida caliente cayó sobre ella en Brasil. Sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el rostro y otras partes del cuerpo, pasó por numerosos injertos y cirugías e incluso tuvieron que utilizar piel de sus piernas para reconstruir algunas zonas.

Crecer con las cicatrices tampoco fue fácil. Josy contó que sufrió burlas en la escuela y muchas veces regresaba llorando a casa, pero con los años comenzó un proceso de aceptación que cambió la manera en que se veía a sí misma.
También formó su propia familia junto a su esposo y su hijo Enzo. Precisamente fueron las imágenes compartiendo con su pequeño las que ayudaron a que su historia se hiciera viral y miles de personas comenzaran a seguirla.
Después de crecer escuchando comentarios sobre su apariencia, Josy hoy asegura que se considera hermosa y, sobre todo, que es feliz siendo quien es 🥹.
