Mientras muchas ciudades gastan grandes sumas para gestionar sus residuos, en Etiopía las hienas se han convertido en aliadas inesperadas de la limpieza urbana.

Cada noche, estos animales recorren las calles en busca de restos orgánicos. Lejos de causar problemas, ayudan a eliminar desperdicios que de otro modo se acumularían en vertederos.

Un estudio reveló que hienas, buitres y perros callejeros procesan cerca de 5.000 toneladas de residuos orgánicos al año, generando un ahorro de 100.000 dólares. Temidas por generaciones, hoy estas depredadoras están demostrando que también pueden ser unas eficientes recolectoras de basura.

