Las tórtolas son monógamas, pero pueden odiarse y mantener relaciones de codependencia, la ciencia explica por qué

Por Krishna Medina
10 August, 2026

Las tórtolas son el sinónimo del romanticismo; no por nada las parejas enamoradas son conocidas como “tortolitos”. Sin embargo, detrás de su fama por formar parejas unidas, monógamas y apasionadas, la ciencia descubrió que incluso estas relaciones pueden terminar en “divorcio”.

Un equipo liderado por Yiqing Chen y Yang Liu, de la Universidad Sun Yat-sen, analizó datos de las tórtolas y de 185 especies más de aves monógamas y descubrieron que muchas parejas rompían su relación de un año a otro.

Y aunque podría pensarse que la muerte de una pareja es la principal razón para que estas aves vuelvan a emparejarse, el estudio encontró una asociación mucho más insólita.

Uno de los principales motivos fue la promiscuidad de los machos, asociada a mayores tasas de separación. Las aves que realizan migraciones más largas también presentaron mayores tasas de “divorcio”.

En otras palabras, bajo la apariencia de una relación estable, también hay espacio para los celos, las infidelidades y una buena dosis de pasivoagresividad. En el mundo de las tórtolas, algunos problemas de pareja se resuelven literalmente a picotazos. Y, siendo honestos, no parece tan diferente de algunas relaciones humanas.

Pero podríamos decir que las tórtolas también son unas tóxicas y tal vez algo posesivas. Pues cuando una pareja ya está consolidada, los machos se muestran especialmente agresivos con otras hembras que no son su pareja. En muchos casos las persiguen y rechazan mientras reservan comportamientos como el acicalamiento y la construcción del nido para su compañera.

A partir de ahora, quien recurra a la expresión «son dos tortolitos» tendrá que ser consciente de que tal vez esté describiendo una relación tóxica de mutua dependencia.

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