Zenon Texeira, fotógrafo británico, llegó a la casa de Muhammad Ali en marzo de 2016 con un pacto simple: retratarlo tal como estaba. Después diría una sola frase para describir lo que sintió frente al excampeón: “Vi su aura”. No sabía que esa sería la última vez que alguien lo fotografiaría con vida.

Dos meses después, el 3 de junio de 2016, Ali murió a los 74 años en Louisville, Kentucky, tras 32 años de batalla silenciosa contra el Parkinson. El lunes siguiente, The Sun eligió esa misma foto para su tapa, y el Daily Mail la replicó horas después. La imagen mostraba a un hombre frágil, lejos del boxeador invencible que el mundo recordaba.

En redes sociales la reacción se dividió entre quienes agradecieron ver su verdad final y quienes creyeron que se había violado su intimidad. Su hija Hana estuvo junto a él en sus últimos días, y en el funeral, con la presencia del ex presidente Bill Clinton, Louisville despidió a su hijo más famoso. ¿Tú crees que esa foto honró su legado o lo expuso de más?

