Butch Bowyer no lo vio venir. 🚨
En febrero de 2002, dos hombres llegaron a su casa en Phenix City, Alabama, haciéndose pasar por agentes antinarcóticos. Michael David Carruth y Jimmy Lee Brooks Jr. tenían documentos falsos y un plan macabro: entraron, redujeron a Butch y a su hijo Brett, de apenas 12 años, y exigieron dinero.

Los llevaron hasta un terreno baldío. Ahí le cortaron el cuello a Butch y dispararon contra Brett. Los pusieron juntos en una fosa poco profunda y los cubrieron con tierra. Brett no sobrevivió. Pero Butch, malherido, seguía con vida bajo la tierra.

Cuando los atacantes se fueron, Butch cavó con sus propias manos hasta salir de la fosa. Arrastrándose llegó hasta una carretera cercana, pidió ayuda y entregó a los investigadores los datos que permitieron condenar a ambos responsables. 😢

