Martina tenía 8 años cuando empezó a escuchar comentarios sobre su vello.
En el colegio le decían “hombre lobo”. Las burlas fueron tan constantes que a los 11 años comenzó un tratamiento de depilación definitiva, con la esperanza de que por fin la dejaran en paz.

Más de dos décadas después, Martina Díaz, influencer argentina de TikTok, hizo justo lo contrario. Dejó de depilarse y empezó a mostrarse tal como es: con las cejas pobladas, el vello en las piernas y en el rostro, sin filtros ni disimulos.

Todo comenzó en 2020, cuando dejó de depilarse las cejas porque ya no tenía tantos eventos sociales. Ahí notó que esa rutina estaba ligada a todo lo demás y llegó a una conclusión: “la depilación no tiene ningún sentido”.

Los comentarios no desaparecieron. Todavía le escriben “qué fea” y “qué asco”, y hasta le atribuyen desequilibrios hormonales que, según cuenta, no tiene. Ella cuestiona por qué algo exactamente igual se condena tanto en las mujeres y se acepta sin problema en los hombres.

Su consejo: “Trabajar la autoestima y la confianza, porque cuando uno está bien plantado los comentarios de afuera te importan bastante menos”.

