En ese momento, 50 Cent solo veía una gira gigantesca y millones sobre la mesa. Eminem estaba pensando en algo que el dinero no podía devolverle: los años de infancia de su hija 🥹
50 contó que intentó convencer a su amigo de salir juntos de gira porque estaba seguro de que sería una de las más grandes del planeta. Para él, rechazar una oportunidad así no tenía sentido. Incluso admitió que pensó que Eminem se había vuelto loco cuando le explicó que prefería quedarse en casa antes que regresar algún día y descubrir que Hailie había crecido mientras él estaba lejos.

Pasaron los años hasta que recibió otra invitación, esta vez muy distinta: Hailie se iba a casar. Cuando llegó a la boda y la vio adulta, entendió finalmente aquello que Eminem había intentado explicarle tanto tiempo atrás.
50 se acercó entonces a su amigo y recordó aquella conversación. “¿Recuerdas cuando me dijiste eso? Ahora lo entiendo todo”, le confesó.
La gira podía haberles dado muchísimo dinero, pero Eminem había elegido algo que no podía repetir después. Cuando 50 vio a aquella niña convertida en novia, entendió que su amigo simplemente no quería perderse el camino hasta llegar a ese día.
