Dustin Poirier no necesitaba un octágono para retar a alguien.
El 21 de junio de 2026, el ex campeón interino de peso ligero de UFC fue bajado de un vuelo de Delta en el aeropuerto de Atlanta por estar intoxicado.

Los oficiales lo encontraron gritando contra los empleados. Uno de ellos, que lo reconoció de inmediato, tuvo que sacar su táser para que Poirier aceptara las esposas sin pelear.

Lo que nadie vio hasta ahora es lo que pasó después: 28 minutos de cámara corporal donde Poirier sigue retando a los policías y lanza amenazas durante el traslado a la cárcel.
Incluso cuando ya estaba detenido, fue capaz de soltarse las esposas y pasarlas al frente de su cuerpo, desafiando a los oficiales presentes en el recinto.
El video se hizo público recién en septiembre, meses después del arresto. Poirier ya pidió disculpas y aseguró que está buscando ayuda por el alcohol.
