Pierce Brosnan podría haberse quedado con la versión de Keely que conoció hace décadas, pero prefirió enamorarse también de cada versión que vino después.
El actor conoció a Keely Shaye Smith en 1994 y se casaron en 2001. Desde entonces han envejecido juntos frente a las cámaras, y el cambio físico de ella ha provocado durante años comentarios que poco tienen que ver con su relación.

En redes han comparado fotografías de Keely cuando era más joven con imágenes actuales e incluso han cuestionado su aumento de peso. Frente a esas críticas, se ha atribuido a Brosnan una respuesta en la que asegura que algunas personas cercanas llegaron a sugerirle una cirugía para adelgazar, algo que él rechazó.
“Amo cada curva de su cuerpo. Para mí sigue siendo la mujer más hermosa”, expresó el ex James Bond, dejando claro que su atracción por ella no desapareció porque sus cuerpos cambiaran con los años.
Hoy llevan más de tres décadas juntos y tienen dos hijos en común. Sus cuerpos ya no son los mismos de aquellas primeras vacaciones, pero quizás ahí está precisamente lo bonito de su historia: no se quedaron congelados en aquella fotografía; envejecieron, cambiaron y siguieron eligiéndose. ❤️
