Le quemaron los ojos con ácido y lo abandonaron a su suerte, pero él aprendió a confiar de nuevo

Por Javiera Müller
26 August, 2026
Web

Alguien le lanzó un producto químico directo a los ojos y lo dejó tirado, como si su dolor no importara.

Así encontraron a Ghosty los rescatistas de la fundación Chatons Orphelins Montréal, en Montreal, Canadá. El ácido le quemó ambas córneas y le pegó uno de los párpados al ojo. Los veterinarios operaron, pero no pudieron revertir todo el daño: hoy no ve por el ojo derecho y apenas distingue formas con el izquierdo.

Lo que nadie esperaba fue su reacción. En vez de esconderse, Ghosty empezó a seguir a sus cuidadores por toda la casa y a ronronear con cada caricia, como si la crueldad que vivió nunca hubiera pasado. Su familia de acogida le devolvió la calma que alguien quiso arrebatarle, y meses después encontró un hogar donde por fin nadie volvería a lastimarlo.

Puede interesarte