Lara Marina tenía 19 años y una corona nacional cuando todo cambió en 48 horas.

El Concurso Nacional de Belleza le retiró el título de Miss Brasil Supranational 2026 alegando “incumplimiento de obligaciones contractuales”, sin mencionar la palabra embarazo.


Horas después, ella misma reveló en un video que espera un hijo, descubierto al volver de Polonia, donde había ganado el tercer lugar en el Miss Supranational.


Unos defienden que un contrato es un contrato y las reglas se firman de antemano.
Otros creen que castigar la maternidad con la pérdida de una corona es puro machismo disfrazado de letra chica. ¿Tú de qué lado estás?
