Un robo terminó en una muerte y una condena que ha dividido opiniones en Italia. Cinzia Dal Pino, una empresaria de Viareggio, fue asaltada en septiembre de 2024 cuando se dirigía a su automóvil después de cenar.
El responsable huyó con su bolso, pero la mujer decidió perseguirlo en su camioneta Mercedes.

Las cámaras de seguridad registraron cómo alcanzó al hombre, identificado como Noureddine Mezgui, y lo atropelló cuatro veces. Después bajó del vehículo, recuperó sus pertenencias y se marchó sin llamar a los servicios de emergencia.
Mezgui, de 52 años, murió por las graves lesiones que sufrió.

Dal Pino aseguró que el hombre la había amenazado con un cuchillo y que únicamente pretendía detenerlo. Sin embargo, el arma nunca fue encontrada.
En junio de 2026, un tribunal la condenó a 18 años de prisión por homicidio voluntario, aunque dispuso que permaneciera bajo arresto domiciliario. Su defensa anunció que apelaría.

El caso reabrió una discusión sobre los límites de la defensa personal: mientras algunos consideran que reaccionó ante un delito, otros señalan que persiguió y mató a un hombre que ya estaba huyendo.
Aquí el clip:
