Era el 25 de enero de 1995 en Selhurst Park. ⚽
Eric Cantona acababa de ser expulsado del partido entre Manchester United y Crystal Palace cuando un aficionado, Matthew Simmons, le gritó algo desde las gradas. Cantona no lo pensó dos veces: saltó la valla y le conectó una patada voladora de estilo kung-fu, seguida de varios puñetazos. El fútbol inglés no volvió a ser el mismo.

Le cayeron 8 meses de suspensión y una multa fuerte, pero jamás pidió perdón. Décadas más tarde, en el documental “The United Way” (2021), soltó la frase que todavía se repite en las gradas: “Le tenía que haber dado más fuerte”. 🔥
Simmons siempre negó haberlo insultado. Cantona, por su parte, jamás cambió una palabra de su versión — y convirtió aquel salto por encima de la valla en una de las escenas más repetidas de la historia de la Premier League.

