“Es una película, no hay ninguna razón para tratar así a alguien”. Anthony Hopkins lleva décadas trabajando con algunos de los directores más importantes de Hollywood, pero asegura que siempre hubo algo que se negó a tolerar: que alguien utilizara su posición para maltratar a los actores.
En una entrevista con The New York Times, recordó un rodaje en el que vio a un director gritándole frente a todo el equipo a una actriz joven. Hopkins intervino inmediatamente y lo enfrentó: “¡Le vuelves a levantar la voz un decibelio a esta dama y me largo!”.
Después, la actriz se acercó para agradecerle y Hopkins le preguntó cuánto tiempo llevaba recibiendo ese trato. Su respuesta lo sorprendió: aquello había ocurrido durante toda la filmación.
Para el actor, ningún proyecto justificaba semejante comportamiento. “No levantes la voz. Es una película. Es una estúpida película. Eso es todo lo que es. No es importante”, explicó al recordar por qué nunca tuvo problemas en enfrentarse a directores que consideraba abusivos.
Hopkins no reveló quiénes eran la actriz ni el director, aunque en internet se ha especulado con distintos nombres. Lo que él sí quiso dejar claro fue algo mucho más sencillo: ninguna película es tan importante como para olvidarse del respeto con el que merece ser tratada una persona.
