👓⚽ Hay jugadores que superaron lesiones, pobreza o guerras para llegar a un Mundial. Leopold Kielholz llegó con algo distinto: una visión tan deficiente que sus propios contemporáneos escribieron que “tenía una vista muy pobre”. Y aun así, se convirtió en el único futbolista de la historia en usar anteojos dentro de una Copa del Mundo.

Nació el 9 de junio de 1911 en Basilea, Suiza. Para jugar en Italia 1934, tuvo que adaptar monturas especiales con cristales de seguridad reforzados, porque los lentes comunes no resistían el impacto del juego. Nadie esperaba que ese hombre con lentes fuera una amenaza real. Entonces llegó el primer partido de Suiza en la historia de los Mundiales, en el Estadio San Siro ante Países Bajos. A los 7 minutos, Kielholz anotó. El primero de su selección. Para siempre. Terminó el partido con un doblete y Suiza ganó 3-2. 🇨🇭🔥

En la siguiente ronda marcó su tercer gol del torneo ante Checoslovaquia, aunque Suiza cayó eliminada 3-2. En 17 partidos con la selección anotó 12 goles y ganó tres ligas suizas con el Servette de Ginebra. ¿Cuántos jugadores conoces que hayan hecho todo eso… con los anteojos puestos? 👇
