En 2022, Calvin Klein llenó sus campañas de cuerpos con curvas, tallas grandes y modelos como Precious Lee. Se habló de neutralidad corporal, de comodidad real, de una marca que por fin miraba distinto.


En 2026 llegó Sadie Sink, de 24 años, con una estética delgada y tonificada que remite directo a los 90. También Dakota Johnson con su famosa campaña de ropa interior. Para unos es simplemente volver a las raíces de la marca; para otros, la prueba de que la inclusión fue solo una estrategia de temporada.


¿Fue una moda que se apagó o nunca hubo compromiso real detrás?


