Denzel Washington no habló de talento ni de contactos. Habló de zapatos.
En un video grabado por su colega Tyrese Gibson, el ganador del Óscar les dejó un consejo a los jóvenes actores. Poner los zapatos bien al fondo, debajo de la cama, para que al despertar tengan que arrodillarse a buscarlos. Y aprovechar ese momento, ahí abajo, para dar gracias. “Todos nos quedamos cortos de la gloria, todos tenemos mucho por qué agradecer”, dijo.

Si empiezas a enumerar todo lo que tienes que agradecer, remarcó, ya tienes un día entero ocupado. Pero el centro de su mensaje fue otro, el deseo verdadero de lograr algo bueno es, según él, la prueba que Dios envía por adelantado de que eso ya te pertenece. Esa picazón que sientes por ser lo que quieres ser no es capricho. “Ya lo tienes. Reclámalo.”

